Descubre en solo minutos cuánto tarda en hacerse un TAC: toda la información que necesitas saber

Un TAC, también conocido como tomografía computarizada, es un procedimiento médico que utiliza rayos y tecnología informática para crear imágenes detalladas del interior del cuerpo. Se utiliza para diagnosticar una amplia variedad de condiciones médicas, desde fracturas óseas hasta tumores y enfermedades cardiovasculares. El tiempo que tarda en hacerse un TAC puede variar dependiendo del tipo de estudio necesario, la parte del cuerpo que se va a examinar y la disponibilidad de equipo y personal médico.

Te explicaremos en detalle cuánto tiempo puede llevar hacerse un TAC en diferentes escenarios, incluyendo los preparativos previos al examen, el tiempo real del procedimiento y el proceso posterior. También te proporcionaremos información sobre cómo prepararte para el TAC y qué esperar durante y después del examen. Si estás programado para hacer un TAC próximamente o simplemente quieres conocer más sobre este procedimiento, ¡sigue leyendo!

Índice

Qué es un TAC y para qué se utiliza

Un TAC, también conocido como Tomografía Axial Computarizada, es una técnica de diagnóstico por imágenes que permite obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo humano. Se utiliza principalmente para visualizar estructuras internas, evaluar daños o enfermedades y realizar un seguimiento de la respuesta al tratamiento.

El TAC se basa en principios de rayos y computarización. Durante el procedimiento, el paciente se acuesta en una mesa que se mueve hacia adentro y hacia afuera del escáner de TAC, un aparato en forma de anillo con una apertura en el centro. El escáner emite una serie de rayos a través del cuerpo en diferentes ángulos, lo que permite recopilar datos en forma de imágenes transversales (también conocidas como "rebanadas") del área examinada.

Estas imágenes son luego procesadas por una computadora para crear una representación tridimensional del interior del cuerpo. Los médicos pueden analizar estas imágenes en busca de anomalías, como tumores, lesiones, coágulos de sangre o inflamación.

Beneficios y aplicaciones del TAC

  • El TAC proporciona imágenes más detalladas y precisas que los rayos convencionales.
  • Permite identificar problemas y patologías en órganos internos, huesos, tejidos blandos y vasos sanguíneos.
  • Es útil en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades como cáncer, enfermedades cardíacas, trastornos cerebrales y lesiones traumáticas.
  • Puede ser utilizado para guiar procedimientos médicos invasivos, como biopsias o drenajes de abscesos.
  • Es rápido y no invasivo, lo que lo convierte en una opción preferida para muchos médicos y pacientes.

¿Cuánto tiempo tarda un TAC?

El tiempo que lleva realizar un TAC puede variar dependiendo de varios factores, como el área del cuerpo a examinar, la técnica utilizada y la preparación previa requerida. En general, un TAC suele completarse en solo unos minutos, aunque podría llevar más tiempo si se requiere una exploración más extensa o detallada.

Es importante tener en cuenta que durante el procedimiento, es necesario permanecer inmóvil para obtener imágenes claras y nítidas. El personal médico te indicará las instrucciones específicas antes de realizar el TAC, y estarán disponibles para responder cualquier pregunta o preocupación que puedas tener.

El TAC es una herramienta invaluable en el campo de la medicina, permitiendo diagnósticos precisos y tratamientos efectivos. Consulta a tu médico si consideras que podrías beneficiarte de un TAC y él te indicará las pautas adecuadas a seguir. Recuerda que siempre es mejor estar informado y tomar decisiones conscientes sobre tu salud.

Cómo se realiza un TAC y cuánto tiempo lleva el procedimiento en sí

El TAC, también conocido como Tomografía Computarizada, es un procedimiento médico que utiliza rayos y computadoras para crear imágenes detalladas del interior del cuerpo. Es una herramienta valiosa en el diagnóstico y seguimiento de diversas condiciones médicas.

El proceso de realización de un TAC puede variar ligeramente dependiendo de la parte del cuerpo que se esté examinando. Sin embargo, en general, el procedimiento sigue los siguientes pasos:

  1. Preparación: Antes de realizar el TAC, es importante seguir las instrucciones del médico. Esto puede incluir evitar comer o beber ciertos alimentos antes del procedimiento, quitarse joyas u objetos metálicos y tomar alguna medicación en caso necesario.
  2. Vestimenta adecuada: En algunos casos, el paciente deberá cambiar su vestimenta y ponerse una bata hospitalaria antes de entrar a la sala de escaneo. Esto se realiza para garantizar la seguridad del paciente y evitar interferencias con el equipo.
  3. Posicionamiento del paciente: Una vez dentro de la sala de escaneo, se le indicará al paciente cómo debe posicionarse correctamente en la camilla o mesa de exploración. El objetivo es asegurarse de que la parte del cuerpo a examinar esté en la mejor posición posible.
  4. Administración de contraste (si es necesario): En ciertos casos, se puede requerir la administración de un medio de contraste para mejorar la visualización de ciertas estructuras internas en las imágenes. Esta sustancia se puede administrar a través de una vena del paciente o por vía oral, dependiendo de las indicaciones médicas.
  5. Inicio del escaneo: Una vez que el paciente está correctamente posicionado y, en caso necesario, se ha administrado el contraste, comienza el escaneo propiamente dicho. Durante este proceso, la máquina de TAC girará alrededor del cuerpo del paciente mientras emite rayos . Estos rayos son detectados por un sistema computarizado que genera las imágenes.

El tiempo total que lleva realizar un TAC puede variar. En general, el procedimiento suele durar entre 5 y 15 minutos. Sin embargo, esto puede depender de diversos factores, como la parte específica del cuerpo que se esté examinando y si es necesario administrar contraste o no. Algunos estudios más complejos pueden requerir un tiempo algo mayor.

A pesar de su relativamente corta duración, es importante destacar que el tiempo que el paciente pasa dentro de la sala de escaneo no siempre coincide con el tiempo total que llevará obtener los resultados. Después de realizar el TAC, las imágenes obtenidas deben ser procesadas y analizadas por un radiólogo especializado antes de poder emitir un informe final.

El procedimiento de realización de un TAC puede variar según el caso particular. Sin embargo, en general, lleva entre 5 y 15 minutos y brinda imágenes detalladas del interior del cuerpo humano, siendo una herramienta valiosa en el diagnóstico y seguimiento de diversas condiciones médicas.

Cuánto tiempo tarda en obtener los resultados de un TAC

Cuando te sometes a un TAC (Tomografía Computarizada), es natural preguntarse cuánto tiempo tomará obtener los resultados. La velocidad en la que se procesan y entregan los resultados de un TAC varía en cada institución médica y puede depender de varios factores.

En promedio, el tiempo que tarda en obtener los resultados de un TAC puede variar desde unos minutos hasta varias horas o incluso días, dependiendo de la urgencia del caso y las políticas del centro médico.

Factores que afectan el tiempo de entrega de los resultados del TAC

Existen diferentes factores que pueden influir en el tiempo necesario para obtener los resultados de un TAC. Algunos de los factores más comunes incluyen:

  • Urgencia: Si el TAC se realiza en una situación de emergencia, es probable que los resultados sean procesados con mayor rapidez. En estas situaciones, generalmente se prioriza la interpretación y emisión de informes urgentes.
  • Disponibilidad de personal médico: El tiempo que se tarda en obtener los resultados también puede depender de la disponibilidad de radiólogos o especialistas que puedan interpretar las imágenes del TAC. Si hay escasez de personal médico o si están ocupados con otros casos, puede haber retrasos en la emisión de los informes finales.
  • Tipo de estudio de TAC: Algunos estudios de TAC son más complejos y requieren un análisis más detallado de las imágenes. Esto puede implicar que se necesite más tiempo para generar un informe completo y preciso.
  • Volumen de trabajo: La cantidad de TAC que se realizan en el centro médico puede influir en el tiempo necesario para obtener los resultados. Si hay una alta demanda o si hay muchos casos agendados, es posible que haya demoras en la generación de informes.

Recibir los resultados del TAC

Una vez que los resultados del TAC están listos, generalmente se entregan al médico solicitante o al paciente. La forma de recibir los resultados puede variar según el centro médico y las preferencias del paciente.

En algunos casos, los resultados pueden ser enviados electrónicamente al médico a través de un sistema de información médica o por correo electrónico seguro. En otros casos, el paciente puede recibir una copia impresa de los resultados para llevarlos consigo a su próxima visita médica.

Es importante tener en cuenta que los resultados de un TAC deben ser interpretados por un profesional médico especializado, como un radiólogo. El médico que ordenó el estudio de TAC proporcionará la explicación adecuada de los resultados y discutirá las opciones de tratamiento, si es necesario.

Existen riesgos o efectos secundarios asociados con un TAC

Al someterse a un TAC o Tomografía Computarizada, es importante tener en cuenta que existen riesgos y posibles efectos secundarios asociados con este procedimiento. Si bien los TAC son generalmente seguros, es esencial comprender las posibles complicaciones para tomar una decisión informada.

Uno de los riesgos más comunes está relacionado con la exposición a la radiación. Durante un TAC, se utiliza radiación ionizante para obtener imágenes detalladas del cuerpo. Aunque la cantidad de radiación utilizada en un solo examen es relativamente baja, la exposición acumulativa a lo largo del tiempo puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer. Sin embargo, es importante destacar que los beneficios potenciales de un TAC suelen superar los riesgos asociados, especialmente en casos en los que se necesita un diagnóstico preciso.

Otro efecto secundario común después de un TAC es la reacción alérgica al medio de contraste utilizado en ciertos casos. El medio de contraste es una sustancia que se administra antes del escaneo para resaltar ciertas estructuras o anomalías en el cuerpo. Algunas personas pueden experimentar una reacción alérgica leve, como picazón, enrojecimiento o erupción cutánea, mientras que otras pueden experimentar una reacción alérgica grave llamada anafilaxia. Si tienes antecedentes de reacciones alérgicas o asma, debes informar a tu médico antes del TAC para evaluar la posibilidad de usar un medio de contraste alternativo o tomar medidas preventivas adicionales.

Además de los riesgos y efectos secundarios mencionados anteriormente, es importante tener en cuenta que un TAC no es adecuado para todas las personas. Por ejemplo, si estás embarazada o sospechas estarlo, debes informar a tu médico antes del procedimiento, ya que la radiación puede ser perjudicial para el feto. Del mismo modo, si tienes problemas renales, debes comunicarlo a tu médico, ya que el medio de contraste utilizado en el TAC puede afectar la función renal.

Aunque un TAC es un procedimiento seguro y eficaz para obtener imágenes detalladas del cuerpo, existen algunos riesgos y efectos secundarios asociados que debes tener en cuenta. Es importante discutir cualquier inquietud o condición médica relevante con tu médico antes de someterte a este tipo de estudio para asegurarte de que sea apropiado y seguro en tu caso específico.

Cuánto cuesta hacerse un TAC y está cubierto por el seguro médico

Uno de los aspectos que muchas personas consideran al someterse a un TAC es el costo del procedimiento. Es comprensible tener esta preocupación, ya que los procedimientos médicos suelen ser costosos y pueden afectar significativamente nuestras finanzas.

Afortunadamente, en la mayoría de los casos, los TAC están cubiertos por los seguros médicos. Sin embargo, es importante verificar la cobertura con su proveedor de seguros antes de programar el procedimiento.

El costo exacto de un TAC puede variar dependiendo de varios factores, como la ubicación geográfica, el tipo de TAC que se realice, la instalación médica y si se requieren contrastes o no. En general, el costo promedio de un TAC oscila entre y Y pesos.

En algunos casos, es posible que deba pagar un deducible antes de que el seguro cubra el costo total del TAC. También se aplicarán copagos según los términos de su póliza de seguro médico. Es importante revisar cuidadosamente los detalles de su póliza para comprender todas las tarifas y costos asociados.

Si no tiene seguro médico o si su seguro no cubre completamente el costo del TAC, es recomendable comunicarse directamente con la instalación médica para discutir opciones de pago y posibles descuentos.

Recuerde que, aunque el costo puede ser una consideración importante, su salud es lo principal. Si su médico le ha recomendado un TAC, no debe posponerlo debido a preocupaciones financieras. Siempre hay opciones disponibles para ayudarle a obtener el tratamiento necesario.

Es necesario hacer algún tipo de preparación antes de un TAC

Sí, es necesario realizar cierta preparación antes de someterse a un TAC (Tomografía Computarizada). Aunque no requiere una preparación tan exhaustiva como otros procedimientos médicos, es importante seguir algunas indicaciones para garantizar la precisión y efectividad del estudio.

En primer lugar, es fundamental informar al médico sobre cualquier tipo de alergia o sensibilidad que puedas tener. Esto incluye alergias a alimentos, medicamentos, contraste radiológico o materiales utilizados durante el procedimiento. Esta información es vital para evitar posibles reacciones adversas durante la realización del TAC.

Además, es posible que se te indique no comer ni beber nada durante un período determinado antes del examen. Normalmente, se recomienda ayunar durante al menos cuatro horas antes del TAC abdominal o de la pélvis, ya que la presencia de alimentos en el estómago puede dificultar la visualización de los órganos internos.

También se debe evitar el consumo de bebidas alcohólicas o cafeína antes del TAC, ya que pueden afectar los resultados del estudio. En algunos casos, se puede indicar la suspensión de ciertos medicamentos que podrían interferir con la interpretación de las imágenes, siempre bajo la supervisión médica correspondiente.

Es importante asegurarse de vestir ropa cómoda y sin objetos metálicos antes del procedimiento. Se te proporcionará una bata hospitalaria o una prenda similar que deberás usar durante el TAC. Los objetos metálicos, como joyas, piercings o broches, deben ser retirados antes de entrar a la sala de exploración, ya que pueden afectar las imágenes obtenidas.

Antes de someterte al TAC, es probable que te administren un medio de contraste radiológico para mejorar la visualización de ciertos tejidos o estructuras. En ese caso, es posible que se te solicite realizar una prueba de función renal previa para evaluar la capacidad de tus riñones para eliminar el contraste de manera segura.

Aunque la preparación para un TAC no suele ser complicada, es fundamental seguir las indicaciones proporcionadas por el médico o el centro radiológico. Asegúrate de informar sobre cualquier alergia o medicamento que estés tomando, ayunar si así se te indica y vestirte adecuadamente para la prueba. Siguiendo estas pautas, obtendrás resultados precisos y confiables en tu estudio de Tomografía Computarizada.

Hay alguna contraindicación para hacerse un TAC

Antes de someterse a un TAC, es importante conocer las posibles contraindicaciones que pueden existir. Aunque este procedimiento es generalmente seguro y bien tolerado por la mayoría de las personas, hay ciertos casos en los que se debe tener precaución o abstenerse de realizarlo.

Una de las principales contraindicaciones para hacerse un TAC es la alergia al medio de contraste utilizado en el estudio. El medio de contraste es una sustancia que se administra por vía intravenosa o por vía oral para mejorar la visualización de los órganos o tejidos en las imágenes obtenidas. Si el paciente tiene antecedentes de reacciones alérgicas graves al medio de contraste, se debe evaluar cuidadosamente si el beneficio de realizar el TAC supera los riesgos potenciales.

Otra contraindicación común es el embarazo, especialmente durante el primer trimestre. Aunque los estudios han demostrado que la exposición a radiaciones ionizantes en un TAC no aumenta significativamente el riesgo de malformaciones fetales, se recomienda evitar su realización innecesaria durante este periodo sensible. En caso de requerir un TAC urgente en una mujer embarazada, deben tomarse medidas específicas para reducir la dosis de radiación al feto tanto como sea posible.

El deterioro renal también puede ser una contraindicación para someterse a un TAC con medio de contraste. Esto se debe a que ciertos medios de contraste pueden dañar los riñones y empeorar la función renal. Por lo tanto, si el paciente tiene antecedentes de insuficiencia renal, es importante evaluar si los beneficios del estudio superan los riesgos potenciales y considerar alternativas sin contraste o con un medio de contraste diferente.

Además, en casos de enfermedad grave o inestable, como un infarto de miocardio reciente o una crisis hipertensiva, puede ser necesario posponer el TAC hasta que el paciente esté en condiciones más estables.

Aunque el TAC es un procedimiento seguro y ampliamente utilizado, existen ciertas contraindicaciones que deben tenerse en cuenta. Siempre es importante realizar una evaluación individualizada de cada paciente para determinar si los beneficios del estudio superan los posibles riesgos. En caso de duda, se debe consultar con el médico tratante para tomar la mejor decisión en cada caso específico.

Es doloroso o incómodo el procedimiento de un TAC

Una de las preocupaciones más comunes que tienen las personas antes de someterse a un TAC (Tomografía Computarizada) es si el procedimiento es doloroso o incómodo. Es comprensible tener estas inquietudes, ya que se trata de un estudio médico que requiere ser escaneado en una máquina especial.

En cuanto al dolor, es importante destacar que la realización de un TAC no suele causar ninguna molestia física. Durante el examen, estarás acostado en una camilla que se deslizará suavemente dentro del escáner. Puedes experimentar una sensación de frío debido a la temperatura controlada de la sala, pero esto es algo completamente normal y pasajero.

En términos de incomodidad, algunas personas pueden sentir claustrofobia durante el procedimiento, especialmente si sufren de ansiedad o fobia a espacios cerrados. Sin embargo, hoy en día existen técnicas para ayudar a los pacientes claustrofóbicos a superar esta dificultad. En algunos casos, se puede administrar medicación para calmar la ansiedad o incluso realizar el TAC en equipos de escáner abiertos.

Es importante comunicar cualquier preocupación o miedo que puedas tener antes del TAC. El personal médico estará ahí para brindarte apoyo y asegurarse de que te sientas lo más cómodo posible durante todo el procedimiento.

Existe alguna alternativa al TAC en caso de no poder realizarse

En caso de no poder realizarse un TAC, existen algunas alternativas que pueden ser utilizadas para obtener información diagnóstica. A continuación, mencionaremos algunas de ellas:

Radiografía

La radiografía es una técnica de imagen que utiliza radiación ionizante para capturar imágenes del cuerpo. Aunque no proporciona tanta información detallada como un TAC, puede ser útil en ciertas situaciones. Por ejemplo, en casos de fracturas óseas o problemas respiratorios, la radiografía puede ser suficiente para realizar un diagnóstico preliminar.

Resonancia magnética (RM)

La resonancia magnética es otra alternativa al TAC que utiliza ondas de radio y campos magnéticos para obtener imágenes del interior del cuerpo. A diferencia del TAC, la RM no utiliza radiación ionizante, lo que la hace ideal para pacientes que necesitan evitar la exposición a dicha radiación. Sin embargo, la RM puede tener limitaciones en algunos casos, como en pacientes con implantes metálicos que pueden interferir con las imágenes.

Ecografía

La ecografía es una técnica que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes de los órganos internos del cuerpo. Es una alternativa segura al TAC, ya que no utiliza radiación ionizante. La ecografía es especialmente útil para visualizar el abdomen, órganos reproductivos y tejidos blandos. Sin embargo, puede tener limitaciones en la visualización de estructuras más profundas o con gas, como los pulmones o el intestino.

Gammagrafía

La gammagrafía es una técnica que utiliza una pequeña cantidad de material radiactivo para obtener imágenes del interior del cuerpo. Se inyecta un trazador radiactivo en el paciente, el cual se acumula en los órganos o tejidos a estudiar. Luego, se utiliza una cámara gamma especial para capturar las emisiones de radiación y generar imágenes. La gammagrafía es útil en la detección de diversas enfermedades, como cánceres, enfermedades cardiovasculares o problemas de tiroides.

Endoscopia

La endoscopia es una técnica que permite observar el interior de ciertos órganos utilizando un tubo flexible con una pequeña cámara en su extremo. Este procedimiento se realiza introduciendo el endoscopio por la boca, el recto u otras aberturas naturales del cuerpo. La endoscopia es especialmente útil para diagnosticar y tratar enfermedades gastrointestinales, respiratorias o urinarias. Aunque no reemplaza completamente la información proporcionada por un TAC, puede ser una alternativa en algunos casos.

Cabe destacar que la elección de la alternativa al TAC dependerá del tipo de problema a diagnosticar, así como de las características y necesidades específicas de cada paciente. En muchos casos, el médico determinará cuál es la mejor opción a utilizar. Es importante tener en cuenta que ninguna de estas alternativas tiene la misma capacidad de visualización y diagnóstico que un TAC, por lo que en algunos casos puede ser necesario recurrir a otros métodos más invasivos o complejos.

Qué tipos de enfermedades o condiciones puede detectar un TAC

El TAC, o Tomografía Computarizada, es una prueba diagnóstica que utiliza rayos para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo. Esta técnica se ha convertido en una herramienta muy útil en el campo de la medicina, ya que permite detectar una amplia variedad de enfermedades y condiciones.

Un TAC puede ayudar a diagnosticar enfermedades y condiciones en diversas partes del cuerpo, incluyendo:

Traumatismos

En caso de lesiones traumáticas, como fracturas óseas o hemorragias internas, un TAC puede proporcionar imágenes precisas y rápidas para evaluar la gravedad del daño y determinar el mejor plan de tratamiento.

Enfermedades del sistema nervioso

Un TAC puede detectar tumores cerebrales, hemorragias intracraneales, accidentes cerebrovasculares (ACV), aneurismas y otras anomalías del sistema nervioso central. Estas imágenes ayudan a los médicos a tomar decisiones informadas sobre el tratamiento y seguimiento de estas patologías.

Enfermedades cardiovasculares

El TAC también puede utilizarse para detectar enfermedades cardiovasculares, como el calcio en las arterias coronarias y la obstrucción arterial. Esto permite identificar la presencia de enfermedades cardíacas y llevar a cabo intervenciones precoces para prevenir complicaciones más graves.

Enfermedades respiratorias

El TAC es especialmente útil para evaluar enfermedades respiratorias como el cáncer de pulmón, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la fibrosis pulmonar. Las imágenes obtenidas pueden mostrar lesiones en los pulmones y ayudar a los médicos a determinar el alcance y la gravedad de la enfermedad.

Infecciones y abscesos

El TAC puede ayudar a identificar la presencia de infecciones y abscesos en diversas partes del cuerpo, como el abdomen, los riñones o el hígado. Estas imágenes permiten una localización precisa de la infección, lo que facilita su tratamiento adecuado.

Enfermedades del sistema digestivo

El TAC abdominal puede detectar enfermedades y trastornos del sistema digestivo, como tumores en el colon o el hígado, apendicitis aguda, diverticulitis y enfermedad inflamatoria intestinal. Esto ayuda a los médicos a planificar los tratamientos necesarios y establecer un pronóstico preciso.

  • El TAC es capaz de detectar una amplia variedad de enfermedades y condiciones en diferentes partes del cuerpo.
  • Esta herramienta proporciona imágenes detalladas y precisas, lo que facilita el diagnóstico y el seguimiento de numerosas patologías.
  • Es importante tener en cuenta que el TAC utiliza radiación ionizante, por lo que debe realizarse con precaución y solo cuando sea necesario.

Si tienes síntomas preocupantes o necesitas someterte a un estudio más exhaustivo, no dudes en consultar a tu médico y seguir sus recomendaciones. El TAC puede ser una herramienta de gran utilidad en el diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades, pero siempre debe ser utilizado de forma responsable y adecuada.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué es un TAC?

El TAC, o tomografía computarizada, es una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza radiación y una computadora para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo.

2. ¿Cuánto tiempo dura el procedimiento de un TAC?

El tiempo que dura un TAC puede variar según la parte del cuerpo que se esté examinando, pero generalmente suele durar entre 5 y 30 minutos.

3. ¿Necesito alguna preparación especial antes de hacerme un TAC?

En algunos casos, es posible que necesites ayunar durante algunas horas antes del TAC si te van a administrar un contraste oral o intravenoso. Tu médico te indicará cualquier instrucción adicional según tu situación específica.

4. ¿Es doloroso hacerse un TAC?

No, el procedimiento en sí no es doloroso. Puede ser necesario que te coloquen una vía intravenosa para administrar el contraste, lo cual podría causarte una molestia leve y pasajera.

5. ¿Hay algún riesgo asociado con la radiación del TAC?

La exposición a la radiación durante un TAC es mínima y se considera segura. Sin embargo, si estás embarazada o sospechas que podrías estarlo, es importante informar a tu médico antes de realizarte el examen.

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